Hacia la autogestión de la Salud

La autogestión de la Salud o una buena gestión de la salud, como quieras decirlo, se ha convertido en una cuestión importante en nuestros días. Siempre lo ha sido, pero es ahora cuando se ha tomado verdadera consciencia de la responsabilidad que tenemos sobre nuestro estado de Salud.

El objetivo principal de todo aquel que se dedique al bienestar debería ser ayudar a las personas a que sepan gestionar su salud. Que comprendan que pueden ser los dueños de su salud, de su bienestar. Recordarles su poder de autosanación.

¿Les das el pez, o les enseñas a pescar?

Autogestión de la salud
¿Les das el pez, o les enseñas a pescar?

¿Qué es eso de gestionar mi salud?

Auto-gestión, auto-cuidado, es Amor por uno mismo, valorarse, tenerse en cuenta. Así nos convertimos en gestores de nuestra vida.

Que mejor empresa que gestionar, que la de nuestra propia existencia. Y dentro de esta grandiosa empresa, se debe prestar una atención especial al departamento de servicios para la salud.

La autogestión de la salud, de la vida, comienza por saber donde estamos, en que lugar. Y no hablo de un lugar físico.

Es la situación actual, nuestra realidad. Ser capaces de percibir las cosas como son, desde la conciencia de uno mismo, con objetividad e imparcialidad.

El siguiene aspecto a tener en cuanta es conocer los recursos de los que dispongo. También estaría bien tener una idea de los obstáculos que se pueden presentar.

Por lo tanto para aprender a cuidarme, primero tengo que saber donde estoy. Después identificar todas las herramientas que tengo, y de nuevo no me refiero a cosas físicas, son nuestras habilidades, talentos, conocimientos, aprendizajes, esperanzas, también las limitaciones, prejuicios, temores y preocupaciones.

Solo tienes que descubrir, recordar. Realizar un trabajo de introspección, de autoconocimiento, que lo puede realizar cada uno por su cuenta, o contar con la ayuda de otros.

Eso depende de cada persona.

El camino acompañado se puede hacer mas ameno, y si el que te acompaña se lo conoce. Mejor.

Sin olvidar que el camino lo recorre cada uno, nadie puede caminar por ti.

¿De que dispones para gestionar tu bienestar?

De todo lo que necesitas.

Lo tienes todo.

Sistema inmune. Tu mejor aliado

Tenemos un sistema inmune que es nuestro mejor médico, al que le acompañan otros sistemas del organismo con funciones para regular y mantener la salud.

¿Por qué no se enseña a potenciar el sistema inmune?

Ese debe ser un aspecto esencial en el autocuidado de nuestra salud. Y es mas fácil de lo que pudiera parecer.

Buena alimentación, ejercicio regular, sueño reparador, gestión emocional, y ser feliz.

Con lo último bastaria. Disfrutar de la vida.

No quisiera frivolizar sobre esto. Lo aclaro.

Cada vez mas estudios demuestran el efecto directo de las emociones en el organismo, modificando al propio ADN.

Emociones como el amor, la alegria, la compasión, la bondad, la gratitud,…, benefician el organismo, potenciando el sistema inmune.

Si tu sistema inmunologico, junto con el resto de sistemas, están a tope. Eres inmune a la enfermedad.

Dispones de una farmacia interna con todo lo necesario para mantener el equilibrio.

Con esto y una buena inteligencia emocional, tenemos herramientas suficientes para una buena gestión de la salud.

Que tus emociones sean tus medicamentos”.

Otro aspecto a tener en cuenta es como vivimos y actuamos ante ciertas reacciones del organismo. Donde se manifiesta que este funciona de forma correcta.

Digamos que comes algo que no le va bien a tu organismo y lo vomitas o tienes diarrea.

Observa el problema con tranquilidad y te darás cuenta de que se trata del estómago y otros órganos digestivos defendiéndose, y que es una prueba de que estos órganos no están dormidos.

Y si por la misma causa desarrollas fiebre, ésta, también, es una de las formas que tiene el cuerpo para defenderse y aparece como resultado de un cuerpo que no está pasivo.

Hay personas que creen que tales sucesos son enfermedades, culpan a sus estómagos y al resto de órganos digestivos estimulándolos en exceso, de modo que estos quedan exhaustos.

El resultado de bajar una fiebre, forzándose uno a permanecer en la cama, rompiendo así el patrón de vida normal, es que el cuerpo se encuentre confundido.

No hagan estas cosas, no hagan aspavientos y, por lo general, se recuperarán prontamente.

¿Quién mejor que tu organismo para diagnosticar y poner los medios necesarios para recuperarse?

Venimos de serie con un programa de auto-regeneración.

En ti esta usarlo, o re-programarlo con software externo.

Mira con buenos ojos

Para observar como se regenera a cada instante nuestro cuerpo, como actúa la vida a cada segundo, debemos cambiar nuestras gafas, un cambio de paradigma.

Todos vemos el mundo bajo nuestras lentes, nuestro punto de vista condicionado por nuestras creencias, paradigmas, filtros, que empleamos para mirar e interpretar cualquier situación que se presenta.

Incluida la aparición de un sintoma, como la fiebre.

Esto condiciona nuestra salud, una buena gestión comienza por ampliar nuestra visión. Debemos mirar con los ojos de un niño.

Dispuestos al aprendizaje continuo, la curiosidad y la certeza de que cada vivencia es una oportunidad para mejorar.

Es fundamental prestar atención a nuestro propio organismo, aquel al que se supone debemos atender.

Conocer las caracteristicas especiales del cuerpo. Para despues encontrar de que modo puedes potenciar al máximo estas caracteristicas en tu vida. De nuevo, debes sentir las demandas de tu cuerpo y respetarlas.

Miramos hacia fuera, cuando debemos mirar hacia dentro.

La educación no pasa por enseñarnos hábitos saludables, se nos niegan conocimientos ancestrales que nos mostrarían una forma de afrontar nuestro bienestar desde la responsabilidad de los procesos individuales.

Procesos propios y únicos.

Una buena gestión de la salud no puede ser una cadena de montaje, donde no se aborda la situación, repito única, de cada persona.

Un modo de vida que está diseñado para cien personas no puede ajustarse a un solo individuo, y un modo de vida que no se adapta a un individuo no puede hacerlo en cien personas tampoco. Por eso el hecho de separarse de un modo de vida “cortada-a-patrón” y el hallar otro que se ajuste perfectamente a uno es esencial en lo relativo a tener salud y vivir felizmente.

¿Cuáles son las características de tu cuerpo?, ¿Dónde están los límites de tu fortaleza física?, ¿Cuál es la satisfacción que desea tu corazón? Debes empezar por darte cuenta de este tipo de cosas.

¿Como juzgas tus experiencias? ¿Como las vives?

Si, cuando enfermas o te ha pasado algo, te paras a pensar/sentir, entenderás todas estas cosas perfectamente.

Mucha gente, sin embargo, habiendo llegado el problema de caer enfermos, tan sólo siente miedo de su enfermedad, se vuelven impacientes para que les curen, empleando ese tiempo en no nacer nada y así pierden la oportunidad que se les ha dado.

La experiencia trae la solución.

No es tan importante lo que sucede, sino como lo vivimos, y lo que hacemos con lo que ha sucedido.

Lo que definitivamente no sirve para nada es el estado mental miedoso que se preocupa por todo.

Tenemos un cuerpo bien sufrido y bastante agradecido. Nuestra lucha fundamental deberá centrarse en cambiar de hábitos y en conocer y potenciar nuestros propios y naturales sistemas de defensa.

Y tener el conocimiento para evitar lo que nos daña e incorporar lo que nos revitaliza.

Como punto de partida no esta mal.

Remedio externo, mal interno

Ante muchos de los problemas de salud mas comunes, se les da una pastilla de por vida, con todas las consecuencias de sus efectos secundarios, y a tirar “palante”.

Imagínate que le llevas el coche al mecánico y ante un problema tan sencillo como un pinchazo. En lugar de cambiar el neumático o arreglar el pinchazo si es posible. Te da como solución que de ahora en adelante, cada 100 km le tienes que llevar el coche para que vuelva a inflar el neumático. Y con el consiguiente coste en cada visita.

Los tratamientos hay que pagarlos. Día a día. Pastilla a pastilla.

No seria mejor para la persona que le solucionaran el problema de forma definitiva.

O que aprendiera a arreglar los pinchazos.

Volviendo al símil del coche cuando se enciende un testigo, al mecánico le sirve como referencia para indagar en el origen del problema y solucionarlo. ¿Que pensarías si le llevas el coche y te cambia la bombilla del testigo, o simplemente lo apaga para que no salte el aviso de averia?

Le dirías al mecánico de todo, menos bonito.

Sin embargo, ante un problema de salud no nos preocupamos de ir al origen. Te dan una pastilla para paliar u ocultar el síntoma y nos quedamos mas largos que anchos.

Y si no te dan la pastillita, te quejas.

Ese sintoma, que quieres ocultar detras de un remedio transitorio, es el testigo de nuestro cuerpo, el que avisa de que algo no va bien.

Y el mayor de los síntomas es el dolor.

Nos dicen que nos tenemos que acostumbrarnos a vivir con el. Con el dolor. A vivir con la lucecita encendida, sin hacer caso a lo que nos esta gritando.

ALGO PASA.

¿Cuál es el propósito de la autogestión en salud?

El propósito de la autogestión de la salud debe ser ayudar a las personas a que aprendan a cuidarse, a desarrollar todo su potencial.

A que vean lo que les pasa.

Que comprendan que pueden ser los dueños de su bienestar y no depender de nadie.

Por lo visto, alguien ajeno a ti te tiene que decir si estas sano o no. ¿Quién mejor que tu sabes como estas?

En la Medicalización de la vida, perdemos autonomía. Cada vez hay más tratamientos para “problemas” que no son enfermedades.

Incluso nuestro concepto de higiene ha degenerado. La diosa Higeia en la antigua Grecia representaba el arte de vivir (la buena y digna vida), además el arte de cuidarse implicaba el arte de curarse uno mismo o con apoyo de las personas cercanas.

Hoy se reduce a limpieza externa y superficial.

El efecto que tiene un estado mental de dependencia de la medicina, de los tratamientos médicos y los regímenes de salud en el debilitamiento de la constitución física, es mucho mayor que cualquiera de los efectos “beneficiosos” que pudieran aportar esos métodos.

Todas estas cosas interfieren en la fuerza vital que es inherente a todos los seres humanos.

Y cuando no nos quede más remedio que depender del exterior deberemos liberarnos de prejuicios y estar bien informados para usar sabiamente los mejores recursos disponibles.

Para mi estaría bien que cada vez existan mas enfermos. Me dedico a esto. Aunque preferiría quedarme sin clientes y tenerme que dedicar al cultivo de la patata.

Me chiflan las patatas.

Ese debería ser nuestro objetivo. Quedarnos sin clientes.

Y el camino para lograrlo es el auto-cuidado. La autogestión de la salud.

Nos entrenan desde pequeños a depender de sistemas establecidos, impersonales, para mantener la salud, incluso para andar por la vida.

Debemos remar todos en una unica dirección. La de poner toda nuestra experiencia al servicio de los demás, con el objetivo de que recuperen su poder.

Que cada uno se convierta en el director del guion de tu vida, de su salud.

Todos tenemos la capacidad de tener una vida plena, integral. Aprendiendo de cada situación, de cada experiencia.

Reconociendo nuestro cuerpo con responsabilidad, a navegar por él y a utilizar un instrumento prodigioso que es la conciencia.

Alineando el pensamiento, la mente, con el sentimiento, el corazón.

Podemos decir que un estado de salud es un estado donde la persona, a través de una buena gestión, esta en comunicación armoniosa con su mundo interno y con las relaciones y la naturaleza que le rodea.

Es un estado dinámico que busca el equilibrio entre todas las relaciones que interactúan con el ser humano desde las biológicas, las emociones, los pensamientos, las relaciones familiares y sociales y la naturaleza.

La salud es una compañera de viaje. Tener salud no es un objetivo en si, debemos vivir con salud.

Es la forma de recorrer el camino de la vida. Sanos.

Debemos gestionar cada experiencia, cada situación de la mejor forma posible, y mas si se trata de acontecimientos que puedan incidir en el estado de la salud.

Tenemos que alcanzar la autogestión de la salud.

Por eso, debemos tener una educación para la salud, no tanto para combatir la enfermedad sino para crear salud, y tomar conciencia de que las gafas con las que vemos el mundo influyen en nuestros pensamientos, y estos repercuten de forma importante en nuestra biología, que nuestras emociones esculpen nuestro cuerpo, que podemos darnos cuenta y cambiar nuestros hábitos y hacerlos mas armónicos y menos tóxicos.

Autocuidarte es ponerte en contacto con tu medico/a interior.

Con tu maestro/a interior.

P.D. Si alguna vez tengo el placer de acompañarte en algún proceso, que no te quepa duda, que mi deseo será perderte de vista cuanto antes.

www.sergiodecarlo.com/servicios

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