(E=me²) Dicen que todo es energía

Einstein demostró que todo es energía (E = me2); incluso el pensamiento es energía. Esto es algo aceptado por toda la comunidad científica.

Y toda medicina es esencialmente medicina energética, ya que el mundo se compone de energia.

No olvidemos que no hace mucho los fenómenos médicos conocidos y perceptibles hoy en día habitaban en planos que no podíamos observar. Los rayos x, las bacterias e incluso los efectos bioquímicos de una aspirina fueron en su día imperceptibles.

Lo mismo ocurre hoy en día con las energía sutiles, algunas ya pueden medirse y cuantificarse, y otras lo serán en un futuro próximo con la rapidez que avanza la ciencia.

Mientras la ciencia sigue avanzando no podemos, por falta de “pruebas”, dejar de poner en práctica una serie de técnicas que han sido efectivas a lo largo de la historia.

Son técnicas milenarias. Una medicina empleada desde los inicios de la humanidad.

¿Qué haces cuando sufres un corte, una quemadura o te golpeas?

Instintivamente colocas tus manos sobre la zona afectada.

Todas las enfermedades son energéticas o están relacionadas con el flujo de la energía. Todo se compone de energía, las moléculas, los patógenos, las medicinas de los tratamientos e, incluso las emociones.

Las células laten eléctricamente y el propio cuerpo emana campos electromagnéticos.

Mas allá del cuerpo físico, e interactuando con él, tenemos un campo de energia que esta relacionado con el campo neuronal y con todos los sistemas del organismo, incluido el sistema inmune.

Incluso la sangre con su movimiento genera un campo electromagnético, también los pensamientos generan potenciales eléctricos a nivel del sistema nervioso central, no son cosas abstractas.

Ese campo de energía, o biocampo, puede ser medido, y es medido.

Por el magnetoencefalograma, el electroencefalograma, por la tomografía, la electroencefalografía,…

La fisiología de ese campo tiene propiedades.

Ese campo responde al electromagnetismo.

Responde al color.

Responde al sonido

Responde al pensamiento.

Responde a la intención.

Ese campo responde a las Manos.

Y todo eso se puede medir.

La enfermedad esta causada por una serie de desequilibrios energéticos y, por tanto, las salud se puede recobrar o establecer por medio del equilibrio de nuestras propias energías.

Te recomiendo practicar algo muy sencillo y que trae muchos beneficios.

Aplaude, 30 segundos, y cuando pares aproxima tus manos, no las juntes.

Juega con ellas, acercarlas y aléjalas. Despacio. Como si tuvieras un globo entre tus manos y lo intentaras comprimir.

Las manos vibran, se produce un efecto piezoeléctrico. Esa vibración que se siente es un movimiento de electrones. Con el contacto generas electricidad.

Experimenta esa electricidad. La sensación en cada persona es diferente. Disfruta.

Y si sientes alguna molestia en alguna parte de tu cuerpo coloca ahí tus manos. Y siente, respira. No tienes que hacer nada mas.

No analices lo que sucede, no juzgues la experiencia. Solo siente. Disfruta de las sensaciones.

Y ten paciencia, como en todo, la práctica hace al maestro.

Esa electricidad existe aunque no aplaudas, ahí esta. Porque la vida es el movimiento de la energia.

Cuando te estreses, coloca tus manos sobre los ojos.

Problemas digestivos, o musculares, coloca la mano derecha en el plexo solar y la izquierda en la frente.

Problemas de ovarios, próstata, o la tiroides, la mano derecha en el ombligo y la izquierda en la garganta.

Relajate colocando tu mano derecha en el centro del pecho y la izquierda sobre la frente.

Parece casi imposible creer que, recién enterados de que tenemos un campo de energía a nuestro alrededor, seamos capaces de mantenerlo en equilibrio.

Pero aprender a ser conscientes y evaluar la calidad de tus energías y controlarlas es una capacidad inherente en ti.

Sólo necesitabas el conocimiento, ahora es momento de la práctica. De entrenar tu capacidad de decidir qué piensas, que sientes y cómo vibras para que puedas alcanzar el estado de salud a todos los niveles y vivas plenamente.

Práctica el arte de sanar con las manos.

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