¿Tienes buenos o malos Hábitos?

Hoy hablamos sobre los hábitos.

Se habla mucho de ellos, y mas en el sector de la salud y el bienestar.

Encontraras muchos artículos con títulos como: “Los 6 mejores hábitos para dormir”. “10 hábitos para reducir el estrés”. “Si estás comprometido con tu felicidad y tu éxito, incluye estos hábitos en tu rutina diaria”.

¿Y si esos hábitos me estresan más o me hacen mas infeliz?

¿Qué hace beneficioso un hábito?

Que conste que no tengo nada en contra de los hábitos. De echo creo que los hábitos son factores poderosos en la vida, y por supuesto en la Salud.

El 85% de las enfermedades tienen su origen en los hábitos de vida y en la mala gestión emocional.

Eso si hay que ir un poco mas allá. Hay que profundizar en ellos para llegar a lo importante.

¿Por qué un habito transforma mi vida y mejora mi salud?

En mi opinión porque se basa en un principio natural.

Ese principio es el que tienes que implantar en tu vida. En el esta la clave de porque hacer una determinada cosa es tan beneficiosa.

Y seguro que cuando hallas integrado ese principio, crearas hábitos muy buenos para ti.

Porque te cuento esto. Pues fácil.

Te voy a dejar cuatro,…, los puedes llamar hábitos si consigues que se conviertan en pautas consistentes.

En pautas que realices de modo constante y cotidiano.

Y lo importante.

Te voy a contar el principio que subyace a estos cuatro hábitos.

Primer hábito: Ayuno intermitente

Consiste en una estrategia de regulación de los horarios de ingesta de comida y ayuno. Hay diferentes modalidades y el que escojas una u otra, sólo dependerá de como se ajuste a tu estilo de vida y qué tan adaptado esté tu cuerpo.

Te cuento la que hago yo.

Ultima comida del día (cena) a las 22:00 h. Por la mañana tomo una infusión, un zumo o un café según me levante. Y la siguiente comida la realizo a las 14:00 h. Lo que equivale a 14 horas sin ingerir alimentos.

Y reconozco que no es la mejor, lo hago así porque de forma natural no desayuno, de nunca, me viene de serie.

Veo mas natural cenar pronto y desayunar.

La clave de este tipo de ayuno es no ingerir alimentos durante 14-16 horas.

Como en todo busca lo que mejor se adapta a ti.

Cuando ayunas, se le da la oportunidad al organismo de recuperarse. Los beneficios son muchos al empezar el organismo a utilizar nutrientes de buena calidad y eliminar células degeneradas y sustituirlas por otras regeneradas.

Ayuda a reducir la inflamación del cuerpo, controlar los niveles de insulina y azúcar en sangre, disminuir los niveles de colesterol y el estrés oxidativo,… ¡Casi nada!

Segundo hábito: Respiración consciente

Tomate tres pausas de cinco minutos al día. En cualquier momento, mientras esperas una llamada, antes de que te sirvan la comida, en el autobús de vuelta a casa,…

Solo tienes que ser consciente de tu respiración, observarla, prestarla atención.

No me extiendo mucho sobre las ventajas y beneficios de la respiración. Tienes mas información en el aula de la respiración, donde puedes encontrar diferentes ejercicios y técnicas de respiración.

Tercer hábito: El sueño

El buen hábito es tener un sueño de calidad.

Y para ello es importante que empieces a observar con que pensamientos te vas a dormir. Cual es la última emoción antes de dormirte.

¿Con que información te duermes?

Además, para una buena higiene del sueño es recomendable no utilizar, una hora antes de ir a dormir, aparatos que desprendan luz como el teléfono, la TV,…, ya que alteran los ciclos circadianos.

Ducharse antes de dormir (para eliminar las radiaciones de alta frecuencia).

Anotar (en una agenda) lo que tienes pendiente para el día siguiente, para no estar inconscientemente toda la noche recordando las tareas por hacer.

Vuelvo a repetir, poco a poco. Aplica aquellas que puedas.

Eso si cuida los pensamientos y emociones con los que te acuestas. El sueño es la entrada al subconsciente. Durante la noche te estas programando para el día siguiente.

Cuarto hábito: Ejercicio intermitente

Ejercicio aeróbico intenso durante veinte minutos, con pausas (tres minutos intensos – un minuto de pausa).

Busca alguna actividad que te guste, te motive.

Lo mas sencillo caminar durante 20 – 30 minutos. Alternando tres minutos deprisa, uno despacito.

Hasta aquí los 4 hábitos.

Principio natural

¿Has detectado lo que tienen en común estas cuatro propuestas?

Eso es, la pausa. La pausa consciente.

La vida es ritmo. Y el ritmo esta hecho de pausas.

• Pausa circasiana – El sueño
• Pausa alimentación – dieta intermitente
• Pausa respiratoria – fases respiratorias (inhalación – pausa – exhalación – pausa)
• Pausa/Ritmo en el ejercicio – Corazón – Ritmo cardiaco – Emociones

Cuándo pierdes el ritmo, te pierdes.

Saber cuál es tu ritmo, es aceptar tus límites.

En la pausa eres el/la observador/a, recuperas el ritmo, la pausa de la vida y empiezas a disfrutar.

Cuando observas tu ritmo, se organizan los patrones de información. Tu patrón de ordenamiento, tu alineación. Recuperas el equilibrio.

Vivir es ordenarse. Ordena tus ritmos, tus pausas.

Por todo esto, los hábitos enumerados equilibran y armonizan, generan bienestar. Lo que tienen en común es la clave de su beneficio.

Si vivimos acelerados, sin pausa, dejamos de disfrutar de la vida, además de no permitir que el organismo se regenere. No hay tiempo para su regulación natural.

Cuando logré hacer tres de las cuatro que he compartido, mejoro mi vida. Intenta implantar en tu vida alguna y a ver que pasa.

Poco a poco. Comienza por las que te sean mas sencillas. Seguro que alguna ya forma parte de tu vida.

Y mil gracias por tomarte una pausa para leer el articulo.

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